El peronismo rompe 53 años de hegemonía en Marcos Juárez, el bastión donde nació Cambiemos
El peronismo logró un triunfo histórico en Marcos Juárez, la ciudad cordobesa que fue el laboratorio político donde nació la alianza Cambiemos. Germán Font, candidato del PJ, se impuso en las elecciones municipales y pondrá fin a más de cinco décadas de gobiernos no peronistas en el distrito, según confirmaron fuentes oficiales a este medio.
La victoria de Font representa un giro político de alto simbolismo. Marcos Juárez, motor sojero de la pampa gringa, fue el municipio donde el PRO y la UCR probaron que podían gobernar juntos. Esa experiencia dio origen al mito fundacional de Cambiemos, la coalición que un año después llevó a Mauricio Macri a la Casa Rosada.
¿Qué significa el triunfo del PJ en el kilómetro cero de Cambiemos?
Doce años, tres gestiones y una pandemia después, los 24 mil habitantes de Marcos Juárez fueron convocados a las urnas. El resultado fue un batacazo del peronismo, aunque en un clima electoral particular: la elección no estuvo marcada por los sellos nacionales ni hubo caravanas de dirigentes.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, felicitó públicamente a Font por el triunfo.
“Germán tiene la fuerza y la capacidad para hacer que Marcos Juárez siga creciendo”, aseguró el mandatario provincial.
Llaryora también reconoció a los demás candidatos y espacios políticos que participaron de los comicios “con madurez y respeto”.
“La democracia se fortalece cuando podemos competir, debatir nuestras diferencias y, al día siguiente, empujar juntos los proyectos comunes”, dijo.
El rol de Llaryora y el cordobesismo en la elección
En las filas del gobernador Llaryora se planteó como objetivo explícito evitar que Marcos Juárez se convirtiera en el kilómetro cero de La Libertad Avanza (LLA). Ese objetivo se cumplió: nunca se armó un frente opositor unificado que reuniera a Luis Juez, al PRO y a la UCR bajo el paraguas libertario, según deslizó una fuente consultada por este medio.
El cordobesismo jugó una partida discreta pero calculada, logrando que el peronismo capitalizara el descontento con las gestiones anteriores sin que la elección se nacionalizara.
Los libertarios se quedaron sin lista propia
Los libertarios, principal actor a nivel nacional, no lograron cerrar un acuerdo con el exintendente Dellarossa y terminaron sin lista propia. Durante meses intentaron meterse de lleno en la pelea local.
Gabriel Bornoroni, jefe del bloque libertario en Diputados y máximo referente del espacio en Córdoba, negoció en persona, incluso con la intervención de Eduardo “Lule” Menem, que llegó a visitar a Dellarossa en su propia casa, para que el exintendente compitiera bajo la marca violeta.
Dellarossa, sin embargo, se negó a “pintarse de violeta” y prefirió jugar la carta del PRO, el partido con el que había gobernado dos mandatos consecutivos. Tampoco esa puerta se abrió: la conducción cordobesa del PRO, encabezada por el legislador provincial Oscar Agost Carreño, tras ganarle la interna a los sectores más cercanos a Macri, no le cedió el sello. El exintendente terminó armando un partido propio.
Bornoroni, sin margen con Dellarossa, también le retiró el respaldo a Gerardo Pasquali, que llevaba meses de precampaña presentándose como el representante local de las ideas del presidente Javier Milei. El empresario debió salir a buscar sellos prestados de la UCR y el Partido Demócrata para sostener su candidatura.
¿Cuál fue la participación electoral en Marcos Juárez?
Un dato relevante de la elección fue el bajo nivel de participación. Según información de la Junta Electoral, votó el 62,5% del padrón, unas 15.495 personas sobre 24.806 habilitadas, una cifra inferior a la registrada en 2022.
Desde el Frente Renovador celebraron el triunfo de Font.
“Después de 53 años, el peronismo vuelve a gobernar Marcos Juárez. Felicitaciones y éxitos a Germán Font, nuevo intendente”, manifestaron, y aprovecharon para destacar las elecciones a concejal de Jorge Brunori.
¿Qué impacto tiene este resultado para la política nacional?
El triunfo peronista en Marcos Juárez envía una señal clara en un distrito que históricamente fue un termómetro político para las alianzas no peronistas. La fragmentación de la oposición y la falta de acuerdos entre el PRO, la UCR y los libertarios fueron factores determinantes en el resultado.
La victoria de Font también fortalece la posición de Llaryora dentro del peronismo cordobés y nacional, al demostrar capacidad de gestión electoral en un territorio que había sido esquivo para el PJ durante más de cinco décadas.
