Clima adverso en Honduras: pérdidas de hasta 33.4% en maíz y caída del 40% en leche
Las condiciones climáticas adversas están golpeando con fuerza al sector agropecuario de Honduras, con pérdidas de hasta 33.4% en algunas áreas cultivadas de maíz y una reducción de entre 35% y 40% en la producción de leche, según evaluaciones de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
El impacto no es uniforme en todo el territorio, y las autoridades ya están implementando medidas de asistencia para los productores más afectados, incluyendo un fondo de 20 millones de lempiras para alimentación del ganado.
¿Cuáles son las cifras exactas de las pérdidas en maíz?
El subsecretario de Agricultura y Ganadería, Ricardo Peña, detalló que una de las evaluaciones realizadas en el sector maicero abarcó 71,199 manzanas, superficie en la que se estimaron pérdidas del 29.8%. En algunas áreas específicas, las afectaciones alcanzan hasta 33.4%.
El maíz figura entre los cultivos más afectados, lo que adquiere especial relevancia debido al peso que este grano tiene en la producción agrícola hondureña y en la alimentación de miles de familias. Las pérdidas registradas reflejan las dificultades que enfrentan los productores cuando las condiciones de humedad y lluvia no son las esperadas.
¿Cómo afecta el clima a la producción de carne y leche?
Según los datos de la SAG, la producción de carne registra una disminución estimada de entre 10% y 15%, mientras que la producción de leche presenta una caída de entre 35% y 40%. Esta reducción está directamente relacionada con las dificultades que enfrentan los productores para garantizar suficiente alimento para sus animales.
La situación golpea con mayor intensidad a los pequeños ganaderos, que cuentan con menos recursos para enfrentar períodos prolongados de condiciones desfavorables. De acuerdo con el funcionario, algunos productores se vieron obligados a vender parte de sus animales ante las dificultades para conseguir alimento.
La venta del ganado permite a ciertas familias enfrentar gastos inmediatos, pero también puede reducir su capacidad productiva y afectar sus ingresos futuros.
¿Qué medidas de asistencia está implementando el gobierno?
Como parte de las acciones de respuesta, la SAG destinó 20 millones de lempiras para proporcionar alimentación al ganado en las zonas identificadas como más afectadas. La ayuda tiene como propósito respaldar a los productores que enfrentan dificultades para mantener sus animales y reducir las pérdidas ocasionadas por la escasez de alimento.
Además, la SAG estableció la distribución de 86,000 incentivos para la producción de frijol a nivel nacional, además de aproximadamente 18,000 incentivos destinados al maíz. La asignación de estos recursos toma en cuenta las condiciones de cada zona y los pronósticos climáticos, con el objetivo de favorecer las áreas donde existen mejores posibilidades para el desarrollo de los cultivos.
¿Qué estrategias se están desarrollando para mitigar futuras pérdidas?
Para los productores, conocer las condiciones previstas de lluvia permite tomar decisiones sobre las fechas de siembra, la selección de las áreas de cultivo y el uso de los recursos disponibles. En las regiones donde las precipitaciones son insuficientes, una siembra realizada en el momento inadecuado puede aumentar el riesgo de pérdidas.
Las autoridades mantienen mecanismos de monitoreo para identificar cambios en las condiciones climáticas y orientar la asistencia hacia las zonas que presentan mayores necesidades. La planificación de las siembras busca reducir el riesgo de que los productores vuelvan a enfrentar pérdidas debido a condiciones meteorológicas desfavorables.
Las pérdidas agrícolas y la reducción de la producción ganadera no solo afectan los niveles de producción. También tienen consecuencias directas sobre los ingresos de las familias que dependen del campo, un factor que las autoridades monitorean de cerca mientras definen nuevas estrategias de apoyo.