Trabajamos diez horas más para ganar lo mismo que un alemán
Los trabajadores españoles necesitan dedicar 30 horas para ganar 1.000 dólares, mientras que un alemán lo logra con 20 horas, según datos de la OCDE extrapolados por Visual Capitalist. La cifra sitúa a España en la mitad de la tabla de los 38 países que integran la organización, lejos de los más eficientes pero también de los que requieren un mayor esfuerzo.
El estudio, realizado con cifras homogéneas de 2023, compara el tiempo necesario para obtener los mismos 1.000 dólares ajustados por Paridad de Poder de Compra (PPP). En Islandia y Luxemburgo se consigue con solo 16 horas de trabajo, mientras que en Colombia se necesitan hasta 86 horas, en México 78 y en Grecia 60, justo el doble que en España.
¿Qué es la Paridad de Poder de Compra y por qué importa?
La PPP no se fija solo en el tipo de cambio del mercado, sino que intenta igualar el precio de una misma cesta de bienes y servicios entre dos economías. Si esa cesta cuesta 100 euros en España y 120 dólares en Estados Unidos, el cambio equivalente sería de un euro por cada 1,20 dólares. El método no es exacto porque las cestas no incluyen los mismos productos en cada país, pero busca canastas comparables para ofrecer una radiografía homogénea del esfuerzo laboral.
¿Dónde se necesitan menos horas para ganar 1.000 dólares?
Tras Islandia y Luxemburgo, los países que exigen menos horas son Suiza (18), Noruega, Países Bajos y Dinamarca (19). Bélgica requiere 21 horas, Estados Unidos 22, Australia 23, Suecia y Reino Unido 24, y Francia, Canadá y Finlandia 25. En Eslovenia e Irlanda se logra con 27 horas, y en Nueva Zelanda con 28.
¿Dónde se necesitan más horas que en España?
Hay 18 países de la OCDE donde se requiere más esfuerzo que en España. Lituania necesita 22 horas, pero lo más llamativo es Italia y Japón, con 34 horas, cuatro más que los españoles. Les siguen Turquía, Corea del Sur y Letonia (38), Estonia (42), Polonia (43), Portugal (45), Eslovaquia (47), Chequia (48), Chile y Hungría (52), Costa Rica (53), Grecia (60), México (78) y Colombia (86).
El dato refleja no solo la productividad y los salarios, sino también el costo de vida y la estructura económica de cada país. Para economías abiertas como la panameña, la comparación es un recordatorio de que la eficiencia laboral y la inversión en capital humano son claves para competir en el mercado global.
Foto: La Razón