El balotaje presidencial del 25 de octubre enfrenta en Brasil al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, con el senador Flávio Bolsonaro, en una segunda vuelta que las encuestas muestran empatada técnicamente y que definirá el rumbo de la mayor economía de América Latina, socio clave del canal de Panamá.
Según la última medición de Datafolha, Bolsonaro obtiene 51% de las intenciones de voto frente a 49% de Lula, una diferencia dentro del margen de error que se ha estrechado en cuestión de días. En la primera vuelta, el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro logró 47,03% de los votos válidos contra 45,16% del mandatario, según el recuento que recoge PULZO.
Propuestas opuestas para un país dividido
Lula aspira a un cuarto mandato no consecutivo y apuesta por reformas económicas y sociales. Su bandera principal es una reforma constitucional que el Senado brasileño ya aprobó y que reduce gradualmente la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin recortar el salario. A eso se suman dos promesas de campaña: prohibir las apuestas en línea y ofrecer transporte público gratuito los fines de semana.
Flávio Bolsonaro, senador del Partido Liberal, construye su discurso sobre la seguridad pública y los ataques directos a su adversario por presuntos casos de corrupción. Propone bajar la edad de imputabilidad penal a 16 años, e incluso a 14 para delitos graves como narcotráfico o terrorismo. El Partido de los Trabajadores (PT) responde que la medida debería limitarse a lo que llama delitos atroces.
El contraste también se juega en el plano simbólico. Lula ha levantado la bandera de la soberanía nacional y ha criticado repetidamente el vínculo de la familia Bolsonaro con el gobierno de Donald Trump, según reporta Clarín.
El giro que nadie esperaba: los jóvenes
La campaña cambió de rumbo después de la primera vuelta. La profesora Bruna Cavalcanti, de la Universidad de las Américas Puebla, explicó a PULZO que actos espontáneos de jóvenes y universitarios, junto con la movilización en redes sociales, territorio habitualmente favorable a los Bolsonaro, revitalizaron el apoyo a Lula.
El periodista Denis R. Burgierman coincide en ese diagnóstico: el repunte del presidente nació de iniciativas ciudadanas más que de la maquinaria oficialista. Para una región que depende del comercio estable con Brasil, esa energía social importa tanto como los números de las encuestas.
El senador bolsonarista, por su parte, se presenta como una cara más moderada y renovada del movimiento fundado por su padre. Como señala DW, Flávio Bolsonaro comunica con habilidad, publica videos bien producidos y también aborda cuestiones laborales, como la introducción de la semana laboral de cinco días.
Debates sin propuestas, electorado en juego
El primer debate televisivo entre ambos candidatos giró en torno a acusaciones de corrupción e inseguridad, según el relato de Infobae. Allí Lula cuestionó a Flávio por haber votado en 2009 en contra de ampliar la licencia por maternidad y lo acusó de estar en contra de las mujeres, mientras el senador prometió destinar parte del presupuesto a ayudar a las familias, según informó El Cronista.
El analista Germán Segré calificó los debates de lucha libre, carentes de propuestas concretas. Con bandos polarizados que dominan el escenario, la disputa real se traslada a los más de 33 millones de brasileños que se abstuvieron en la primera vuelta, una cifra récord desde 1998. Ambas campañas concentran ahí sus últimos esfuerzos.
Por qué importa el resultado para Panamá y el canal
Brasil es uno de los principales usuarios de la ruta transoceánica panameña y un socio comercial de primer orden para la región. La orientación que tome Brasilia tras el 25 de octubre, sea un Estado más activo en política social o una agenda de endurecimiento penal, tendrá efectos sobre los flujos de carga, las inversiones bilaterales y la integración regional que Panamá promueve.
A una semana del balotaje, los equipos de campaña llegan con estados de ánimo opuestos y una misma certeza, como resume Yahoo Noticias: nada está definido. En el entorno de Lula se percibe un envión que no se veía hace semanas; el de Bolsonaro confía en que su base se mantenga fiel.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es el balotaje presidencial en Brasil?
La segunda vuelta se celebra el domingo 25 de octubre, entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro.
¿Qué propone Lula para el balotaje?
El presidente impulsa la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales sin afectar el salario, ya aprobada por el Senado, además de prohibir las apuestas en línea y ofrecer transporte público gratuito los fines de semana.
¿Cuál es la propuesta principal de Flávio Bolsonaro?
El senador del PL centra su campaña en seguridad pública y propone bajar la edad de imputabilidad penal a 16 años, o a 14 en delitos graves como narcotráfico y terrorismo.
Quién va primero en las encuestas?
La última encuesta de Datafolha da 51% a Flávio Bolsonaro frente a 49% para Lula, una diferencia dentro del margen de error.
