La modernización del transporte público mexicano ya no se mide solo en autobuses nuevos o sistemas de pago electrónico. También cambia el perfil de quienes conducen las unidades: Grupo CISA, operador de la primera línea del Metrobús de la Ciudad de México desde 2005, reportó el 20 de octubre de 2026 que ya emplea a 177 mujeres conductoras en distintas ciudades del país y se propuso superar las 400, según El Financiero.
El objetivo forma parte de un programa de contratación, capacitación y desarrollo profesional impulsado por el grupo, uno de los operadores de transporte concesionado más visibles de México. La cifra, aunque todavía modesta frente a la plantilla total, marca un punto de inflexión en un oficio históricamente masculino y llega en un momento en que el sector sufre escasez de operadores.
De 177 a más de 400 conductoras: el plan de Grupo CISA
Jesús Padilla Zenteno, presidente y director general del grupo, planteó ampliar la participación femenina mediante un programa que contemple la contratación, la capacitación y condiciones laborales que favorezcan la permanencia y el desarrollo profesional de las operadoras, informó El Financiero.
El avance más notorio se registra en Hermosillo, Sonora, donde Movilidad Integral de Hermosillo (MIH) ha contratado y capacitado a 86 mujeres para conducir autobuses urbanos. En la Ciudad de México, Conexión Centro-Aeropuerto (CCA), operadora del Metrobús, cuenta con 40 conductoras en la Ruta Quetzalcóatl, mientras que Zonal Xochimilco (Zoxo) suma otras 21 mujeres al volante.
En el caso de Zoxo, la incorporación se realizó mediante un modelo de formación dirigido a mujeres de las propias comunidades, con el doble propósito de abrir oportunidades de empleo y fortalecer el vínculo entre el servicio de transporte y sus usuarios.
Por qué las empresas de transporte buscan a las mujeres
Para Javier Hernández, exsubdirector académico de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el crecimiento de la participación femenina también responde a un problema estructural del sector: la escasez de operadores.
El especialista explicó que las condiciones laborales han provocado una elevada rotación de conductores, tanto en el transporte de pasajeros como en el de carga, porque numerosos trabajadores migran hacia alternativas con mejores ingresos y condiciones de empleo. En ese escenario, las empresas han comenzado a ver en las mujeres una vía para cubrir sus necesidades de personal operativo.
Hernández destacó el profesionalismo de las conductoras y consideró que su participación puede tener efectos positivos en el entorno familiar, sobre todo cuando el acceso al empleo representa una mayor independencia económica. El principal desafío, añadió, consiste en ofrecer condiciones que permitan conciliar las responsabilidades familiares con las oportunidades de desarrollo profesional, ya sea en la conducción o en otras áreas del sector.
El testimonio desde el asiento del conductor
Para algunas conductoras, manejar un autobús significó entrar a una actividad que antes ni siquiera contemplaban entre sus opciones laborales. Es el caso de Angélica Flores Ramírez, quien se incorporó como conductora a los 51 años y encontró en este trabajo una alternativa de crecimiento personal y profesional.
Para nosotras, mujeres trabajadoras, comprometidas y apasionadas por nuestra labor, esta oportunidad representa mucho más que un empleo, representa crecimiento, dignidad, superación y la posibilidad de contribuir al desarrollo de nuestro país.
Flores Ramírez también subrayó la responsabilidad que implica conducir unidades de transporte público y atender a las personas que a diario usan estos sistemas para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas y hogares.
Nos llena de orgullo ser parte de la transformación del transporte público concesionado, un proyecto que busca poner a las mujeres y a México en movimiento.
Una lección regional para el transporte público
El caso mexicano llega en paralelo a la renovación de flotas y la adopción de nuevas tecnologías en la operación urbana, y ofrece una lectura útil para toda la región. La escasez de operadores no es un problema exclusivo de México; los sectores de pasajeros y carga en Centroamérica enfrentan rotaciones similares, y la integración de mujeres al volante aparece cada vez más como una respuesta económicamente racional, no como una cuota simbólica.
La experiencia de Zoxo en Xochimilco sugiere además que capacitar a mujeres de las propias comunidades genera un doble retorno: empleo local y un servicio más cercano a sus usuarios. Es un modelo de formación que bien podría replicarse en sistemas de transporte de ciudades que crecen alrededor de corredores logísticos, como ocurre en Panamá con las comunidades vecinas al canal y sus zonas de carga.
La apertura de mercados y la modernización de servicios públicos avanzan más rápido cuando el talento disponible se aprovecha por completo. El siguiente paso para Grupo CISA será pasar de las 177 operadoras actuales a más de 400, con un programa que no solo amplíe las oportunidades de contratación, sino que garantice que las mujeres permanezcan y se desarrollen profesionalmente en el sector.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas mujeres conductoras tiene Grupo CISA?
Grupo CISA reportó el 20 de octubre de 2026 que cuenta con 177 conductoras distribuidas en distintas ciudades de México y se propuso superar las 400 mediante un programa de contratación, capacitación y desarrollo profesional.
¿Dónde se concentra la incorporación de conductoras?
En Hermosillo, Sonora, Movilidad Integral de Hermosillo (MIH) ha capacitado a 86 mujeres. En la Ciudad de México, Conexión Centro-Aeropuerto suma 40 conductoras en la Ruta Quetzalcóatl y Zonal Xochimilco emplea a otras 21.
¿Por qué las empresas de transporte contratan más mujeres?
Según el especialista Javier Hernández, del IPN, el sector enfrenta escasez de operadores por la alta rotación laboral, y las empresas consideran la incorporación de mujeres como una alternativa para cubrir sus necesidades de personal operativo.
