La Fageda genera 73 millones de euros en valor social: un modelo que Panamá debería mirar
La Fageda, un proyecto de economía social con sede en la Garrotxa, ha estimado que su valor social integrado (VSI) alcanzó los 73,4 millones de euros en 2025, un 12% más que el año anterior. Este modelo, que combina producción láctea con inclusión laboral para personas con discapacidad, ofrece lecciones para Panamá en su búsqueda de un desarrollo más equitativo y sostenible.
¿Qué es el Valor Social Integrado y por qué importa?
El VSI es una metodología que va más allá de los balances contables tradicionales. Mide tanto el valor de mercado (salarios, impuestos, compras a proveedores) como el valor de no mercado (inclusión social, autonomía de personas atendidas, reducción del gasto público). En 2025, el valor de mercado de La Fageda fue de 62,2 millones de euros, mientras que el valor social de no mercado sumó 11,1 millones.
Este último se traduce en beneficios directos para las personas atendidas (5,6 millones de euros), sus familias (2,9 millones) y la comunidad (660.000 euros). La clave: por cada euro público recibido, el proyecto genera más de 13 euros de retorno social, y 2,51 euros para la administración pública.
Un modelo que Panamá podría replicar
En un país como Panamá, donde el canal y la logística son motores económicos pero la desigualdad persiste, el caso de La Fageda demuestra que la inversión social no es un gasto, sino un multiplicador de valor. La directora general Sílvia Domènech lo resume: “Los datos nos ayudan a poner luz sobre una realidad que a menudo no se ve. Más allá de los resultados económicos, lo que nos mueve son las personas que consiguen construir una vida más autónoma”.
Para Panamá, esto implica repensar cómo las empresas, especialmente las vinculadas al comercio y la logística, pueden integrar a poblaciones vulnerables. La Fageda emplea a 276 personas con discapacidad intelectual o problemas de salud mental, todas de la comarca de la Garrotxa. En total, 852 personas están vinculadas al proyecto, incluyendo alumnos y usuarios de servicios sociolaborales.
Resultados económicos y sostenibilidad
La Fageda facturó 39 millones de euros en 2025 por ventas de productos y servicios, y 41,8 millones si se incluyen otros ingresos y subvenciones. La producción alcanzó 108 millones de unidades de yogures y postres, con más de 2,5 millones de consumidores en Cataluña. La inversión total fue de 3,7 millones de euros, destinada a mejorar instalaciones y crear empleo.
El 77% de las personas vinculadas al proyecto pertenecen a colectivos vulnerables. Esto refleja un compromiso comunitario que, en el contexto panameño, podría aplicarse a sectores como el turismo, la logística o la agricultura, donde la inclusión laboral es clave para reducir la exclusión social.
Lecciones para Panamá: transparencia y medición de impacto
La Fageda utiliza el VSI desde 2022 para medir su impacto real. Para Panamá, donde la transparencia y la modernización del Estado son prioridades, este enfoque ofrece una herramienta para evaluar políticas sociales y proyectos de inversión. La relación de 13 euros de retorno por cada euro público recibido es un argumento poderoso para atraer inversión extranjera y fomentar alianzas público-privadas.
Como dice Domènech, “trabajar por el bien común es una responsabilidad compartida entre entidades, administraciones, empresas y ciudadanía, para construir territorios más cohesionados”. En Panamá, donde el canal es un símbolo de conexión global, este mensaje resuena con fuerza: la cohesión social también es una ruta hacia la prosperidad.
Preguntas frecuentes sobre el modelo de La Fageda
¿Qué es el Valor Social Integrado (VSI)?
Es una metodología que mide el impacto social y económico de un proyecto, combinando valor de mercado (salarios, impuestos) con valor de no mercado (inclusión social, autonomía).
¿Cómo genera La Fageda 13 euros de retorno por cada euro público?
A través de la reducción del gasto público en prestaciones sociales, el aumento de cotizaciones e impuestos, y la mejora en la calidad de vida de las personas atendidas y sus familias.
¿Puede Panamá aplicar este modelo?
Sí, especialmente en sectores como la logística, el turismo y la agricultura, donde la inclusión laboral de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión puede generar retornos sociales y económicos significativos.