El proyecto de conservación más costoso de Ecuador generó retorno económico de $100 millones en turismo
La Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos ejecutaron entre 1997 y 2006 una de las intervenciones ambientales más exitosas de América Latina, con una inversión total de $15 millones que transformó el ecosistema de las islas y generó beneficios económicos superiores a los $100 millones anuales en ingresos turísticos.
El Proyecto Isabela eliminó más de 150.000 cabras, cerdos y burros introducidos por colonos entre los siglos XVI y XVII, que habían devastado la vegetación y amenazaban la supervivencia de las tortugas gigantes, principal atractivo turístico del archipiélago.
Crisis económica y ambiental
"Las poblaciones invasoras alcanzaron decenas de miles de individuos en islas como Isabela, Santiago y Pinta", explica el estudio publicado en PLOS One. "Las cabras arrasaban la vegetación hasta la raíz, eliminaban árboles y agotaban las reservas de agua".
Esta degradación ambiental amenazaba directamente la industria turística ecuatoriana. Galápagos genera aproximadamente $418 millones anuales en ingresos por turismo, según datos del Ministerio de Turismo, y emplea a más de 4.000 personas directamente.
Solución tecnológica innovadora
Los científicos implementaron una estrategia que combinó tecnología GPS, caza aérea desde helicópteros y un sistema de rastreo con "cabras Judas" esterilizadas y equipadas con collares satelitales.
"Equipos especializados con experiencia en Nueva Zelanda utilizaron rifles de precisión para eliminar grupos completos en zonas inaccesibles por tierra", detalla el informe técnico. "En apenas meses, algunas islas redujeron hasta el 90% de su población invasora".
La fase final empleó hembras esterilizadas como "localizadoras" para encontrar a los últimos individuos supervivientes, permitiendo una erradicación completa en territorios de miles de kilómetros cuadrados.
Retorno de inversión comprobado
Los resultados económicos fueron inmediatos. La recuperación de la vegetación y el crecimiento sostenido de las poblaciones de tortugas consolidaron a Galápagos como destino turístico premium.
"Las zonas de alimentación de las tortugas comenzaron a recuperarse, las poblaciones volvieron a crecer de forma sostenida", confirma el seguimiento científico posterior.
El proyecto se convirtió en referente mundial de restauración ecológica y modelo de inversión ambiental con retorno económico garantizado, atrayendo fondos internacionales adicionales para conservación.
Modelo exportable
La experiencia técnica desarrollada en Galápagos ha sido exportada a otros países de la región, generando ingresos adicionales por consultoría y transferencia tecnológica.
"No fue la selección natural la que salvó a las tortugas, sino una decisión científica consciente, tecnológica y profundamente humana", concluye el estudio, destacando la importancia de la intervención estratégica en la conservación moderna.