Inversión en arte y deporte: motor económico y social para el desarrollo juvenil en Panamá
La inversión en programas artísticos y deportivos representa una estrategia económica y social fundamental para el desarrollo de la juventud panameña, según datos recientes que evidencian el impacto positivo de estas iniciativas en la formación de capital humano.
Datos económicos respaldan la inversión en desarrollo juvenil
Según la Organización Mundial de la Salud, el 84% de los niños y adolescentes en América Latina y el Caribe no realizan suficiente actividad física, lo que representa un costo económico significativo en salud pública. En Panamá, la inversión en programas como los de la Ciudad de las Artes genera retornos medibles en términos de desarrollo social y económico.
"Cuando un niño comienza a tocar un instrumento, se le están dando herramientas para fortalecer su personalidad", explica Electra Castillo, directora nacional de Red de Orquestas y Coros, quien destaca el valor agregado de estos programas en la formación de recursos humanos calificados.
Impacto neuroeconómico de las actividades artísticas
La neurociencia respalda la inversión en estas áreas: el arte estimula la creatividad, la música mejora la memoria y aumenta la concentración activando ambos hemisferios del cerebro, mientras que el deporte libera endorfinas y dopamina, mejorando la productividad y reduciendo costos en salud mental.
Arístides Burgos, director nacional de educación artística del Ministerio de Cultura, confirma que "la danza no solo es cerebro, es todo el cuerpo; el teatro es voz y cuerpo y la pintura es una conexión del cerebro con el sentimiento", aspectos que contribuyen al desarrollo de competencias laborales.
Testimonios que validan la inversión
Familias como la de Yanina Vergara han adoptado estrategias de inversión en desarrollo integral: "cero tabletas, cero videojuegos y televisión medida", priorizando actividades que generen valor agregado en la formación de sus hijos mellizos Diego y Sara.
Estudiantes como Daphe Valencia y Ramón Pinzón, ambos saxofonistas en la Ciudad de las Artes, demuestran cómo estas inversiones desarrollan disciplina y habilidades sociales transferibles al ámbito laboral.
Programas comunitarios con impacto social
El instructor deportivo Manuel Vargas trabaja con niños de barrios vulnerables, donde el deporte funciona como herramienta de prevención social. Sus alumnos, como Ameshka Davison y Josmar Víquez, ambos de 11 años, testimonian cómo estos espacios ofrecen alternativas seguras frente a problemáticas sociales.
La psiquiatra Susana De León advierte sobre la importancia de "actividades en la vida real y en el mundo real, con pares reales", señalando que el mundo cibernético no reemplaza la calidad de la interacción humana directa.
Retorno de inversión en desarrollo juvenil
Las actividades artísticas y deportivas crean nuevas conexiones cerebrales, mejoran la salud mental, reducen el tiempo en pantallas y promueven hábitos saludables, generando ahorros significativos en costos de salud pública y seguridad social.
Iniciativas como las del Jardín Botánico Summit, donde los niños interactúan con guacamayas, desarrollan creatividad y sentido de exploración, competencias clave para la economía del conocimiento.
La inversión en arte, música y deporte representa una acción preventiva estratégica frente a la obesidad, problemas de salud mental y violencia, construyendo capital humano para el desarrollo económico sostenible de Panamá.