El dilema trabajo versus educación: implicaciones para el mercado laboral panameño
Un reciente debate en redes sociales ha reavivado una discusión fundamental para la economía panameña: la relación entre educación temprana y inserción laboral inmediata, especialmente relevante en un país donde el 15.2% de los jóvenes entre 15 y 24 años no estudia ni trabaja, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo.
Lucía Bascaran, una joven influencer, generó controversia al afirmar en TikTok que "trabajar supera mil veces estudiar", argumentando que la jornada estudiantil se extiende más allá de las 24 horas durante épocas de exámenes, sin remuneración alguna.
Perspectiva económica del debate
Desde una óptica económica, ambas posiciones presentan ventajas y desventajas medibles. El trabajo temprano genera ingresos inmediatos y experiencia práctica, factores cruciales en una economía como la panameña donde el 40% del empleo se concentra en el sector servicios.
Sin embargo, los datos del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral revelan que los trabajadores sin educación superior perciben salarios 60% menores que aquellos con formación universitaria. En el sector logístico del Canal de Panamá, por ejemplo, los técnicos especializados con estudios superiores pueden ganar hasta 2,500 dólares mensuales, mientras que trabajadores sin formación no superan los 1,000 dólares.
Impacto en la competitividad nacional
Para Panamá, hub logístico regional, la formación del capital humano resulta estratégica. El país necesita profesionales capacitados para mantener su ventaja competitiva en servicios financieros, logística y tecnología.
"La educación representa una inversión estratégica para el crecimiento económico sostenible", explica María González, economista del Centro de Estudios Latinoamericanos. "Los países que priorizan la formación técnica y universitaria muestran mayores índices de productividad y atracción de inversión extranjera".
Realidad del mercado laboral panameño
El debate cobra especial relevancia considerando que Panamá busca diversificar su economía más allá del Canal. Sectores emergentes como fintech, servicios digitales y energías renovables requieren mano de obra altamente calificada.
Las empresas multinacionales establecidas en el país reportan dificultades para encontrar talento local especializado, lo que impulsa la contratación de expatriados en posiciones clave, representando una fuga de oportunidades para jóvenes panameños.
Los comentarios en redes sociales reflejan esta realidad: "Horario flexible, asistencia opcional, 4 meses de vacaciones en total", escribió una usuaria defendiendo los estudios, mientras otra argumentó: "Llegas de trabajar y te despreocupas de todo".
Recomendaciones para jóvenes panameños
Los expertos coinciden en que la decisión debe evaluarse según circunstancias individuales y oportunidades del mercado. Para familias en situación económica vulnerable, el trabajo temprano puede ser necesario, pero idealmente debería combinarse con formación técnica nocturna o a distancia.
El gobierno panameño, a través de INADEH, ofrece programas de capacitación laboral que permiten estudiar y trabajar simultáneamente, una alternativa que podría resolver el dilema planteado por Bascaran.
En última instancia, el desarrollo económico de Panamá depende de encontrar el equilibrio adecuado entre necesidades inmediatas de empleo y la formación de una fuerza laboral competitiva a nivel internacional.