Las cámaras de turismo de Pedasí, Mariato, Santa Catalina y Coclé se reunieron el 26 de octubre en Santiago, Veraguas, para evaluar los daños que dejó el terremoto del 9 de octubre y coordinar la recuperación económica de las zonas afectadas. El balance es duro: hoteles dañados, caída de visitantes y miles de empleos en riesgo en regiones donde el turismo es el motor principal.
Según la cobertura de TVN, los daños no se limitan a las infraestructuras de hoteles y restaurantes, sino que alcanzan las operaciones comerciales, el empleo y las comunidades donde residen los trabajadores del sector.
Un golpe directo a la microempresa
Rodrigo Báez, presidente de la Cámara de Turismo de Veraguas, explicó que se elaboran inventarios de las empresas afectadas, tanto por daños físicos como por la caída de la demanda.
“El impacto del terremoto ha sido muy fuerte en nuestras áreas y definitivamente la economía se ha visto afectada, ya que no se están generando los flujos de turistas y mucho menos el empleo”, indicó Báez.
El dato más revelador del encuentro: aproximadamente el 95 % de los emprendimientos afectados identificados hasta ahora son micro y pequeñas empresas. Es decir, el sismo golpeó donde menos margen de maniobra existe. Una pyme sin reserves no puede esperar meses a que la demanda regrese; cierra, y con ella los sueldos de las familias que dependen del sector.
En Mariato ya existe un inventario preliminar, mientras en Santa Catalina avanza un levantamiento de información para documentar los daños y sustentar solicitudes de apoyo ante las autoridades. Ese papel work es la llave para acceder a fondos públicos y privados, y las cámaras lo saben.
Santa Catalina reactiva operaciones y organiza apoyo a las familias
En Santa Catalina, uno de los puntos turísticos más reconocidos de Veraguas, varios restaurantes, bares y hoteles han retomado sus servicios y algunos operadores vuelven a ofrecer excursiones, incluidos los paseos a la isla Coiba.
Juan Gordón, vicepresidente de la Cámara de Turismo de Santa Catalina, explicó que el sector trabaja en un censo para medir la magnitud de los daños, con apoyo de estudiantes de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA). El registro incluye establecimientos comerciales, viviendas afectadas y la situación de los trabajadores, muchos de los cuales residen en comunidades cercanas.
Paralelamente a la reapertura de los negocios, se organizan iniciativas de apoyo económico para ayudar a las familias a reparar sus viviendas y regresar a sus hogares, luego de que algunas tuvieran que permanecer en espacios temporales.
La reactivación de los establecimientos contribuye a dinamizar la economía local y a generar oportunidades para quienes dependen del turismo, señaló Gordón. Un mensaje que interesa repetir: Santa Catalina está abierta.
La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) también ha recorrido las zonas afectadas, incluidas Santa Catalina y Playa Venao, y reportó que hoteles y restaurantes de Santa Catalina registran daños mínimos y continúan operativos, aunque algunos trabajadores perdieron sus viviendas en comunidades como El Hicaco, Farfán y Lagartero, según Metro Libre.
Coclé avanza, pero Penonomé preocupa
En Coclé, las primeras evaluaciones identificaron alrededor de 20 establecimientos de hospedaje con algún tipo de afectación, aunque varios ya resolvieron los daños y retomaron operaciones, informó Abraham Girón, presidente de la Cámara de Turismo de Coclé.
El matiz es serio: algunos hoteles de la ciudad de Penonomé presentan daños severos y, según la valoración de Girón, podrían requerir demolición y reconstrucción. Ese escenario implica inversiones que muchos operadores no podrán asumir sin financiamiento.
Girón señaló que gran parte de los hoteles de playa en Río Hato y los establecimientos del Valle de Antón funcionan con normalidad, aunque algunos atractivos turísticos afectados permanecen cerrados hasta nueva orden.
“Podemos decir que el ambiente está propicio para que todo aquel que quiera disfrutar de un agroturismo, de un turismo de playa, como de montaña, en estos momentos hay movimiento para recibir a cualquier visitante”, resaltó Girón.
Por qué la demanda importa tanto
La recuperación no depende solo de reparar techos. Depende de que los viajeros vuelvan, y ahí el margen es estrecho. La experiencia regional lo demuestra: en Colombia, tras el sismo que afectó al Quindío, el 73,9 % de los empresarios turísticos calificó sus ventas de septiembre como malas o muy malas, según la medición del Observatorio de Turismo de la Cámara de Comercio de Armenia citada por PYME NOTICIAS. El miedo dura más que la grieta física.
Para Panamá, donde el turismo es una fuente importante de empleo y un componente de la competitividad nacional, como recordó la administradora de la ATP, Gloria De León, el mensaje de las cámaras es doble: reconstruir rápido y comunicar con transparencia qué está abierto y qué no. La información desactualizada castiga a los negocios que sí operan.
Las cámaras de turismo coincidieron en la importancia de mantener los inventarios de daños y gestionar apoyo para los negocios y las familias afectadas. La recuperación del sector dependerá tanto de la rehabilitación de las infraestructuras como de la reactivación de la demanda turística y del empleo en las comunidades.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo fue el terremoto que afectó al turismo en Panamá?
El terremoto ocurrió el 9 de octubre de 2026 y afectó a provincias centrales como Los Santos, Veraguas y Coclé.
¿Cuántas empresas turísticas resultaron afectadas en Coclé?
Las primeras evaluaciones identificaron alrededor de 20 establecimientos de hospedaje con algún tipo de afectación, según la Cámara de Turismo de Coclé.
¿Qué proporción de los negocios afectados son pymes?
Aproximadamente el 95 % de los emprendimientos afectados identificados corresponden a micro y pequeñas empresas, según la Cámara de Turismo de Veraguas.
¿Ya se pueden visitar Santa Catalina y Coclé?
Sí. Restaurantes, hoteles, bares y operadores de tours en Santa Catalina, Río Hato y el Valle de Antón han retomado servicios, aunque conviene verificar la disponibilidad de cada establecimiento.
