El miedo a los 210 escaños de PP y Vox como arma para movilizar al electorado
Gabriel Rufián ha encendido las alarmas en la izquierda española al señalar una cifra que podría definir las próximas elecciones generales: 210 diputados. Esa suma, que según las encuestas lograrían PP y Vox, representaría dos tercios del Congreso y otorgaría a la derecha un poder sin precedentes para reformar la Constitución, controlar el CGPJ y dominar RTVE.
El diputado de ERC, conocido por su habilidad para leer los momentos políticos, utilizó la sesión de control al Gobierno para advertir a sus aliados de izquierda sobre el riesgo que implica esa mayoría absoluta cualificada.
“¿Saben lo que es capaz de hacer esta gente con 210 diputados?”, preguntó Rufián, intentando sacudir la modorra electoral de su bloque.
¿Qué implica una mayoría de 210 escaños en el Congreso?
La cifra no es menor. Con 210 diputados, PP y Vox podrían no solo investir a su candidato y aprobar leyes de calado, sino también reformar el Consejo General del Poder Judicial, controlar el consejo de RTVE y, lo más trascendental, abordar una reforma constitucional sin necesidad de pactar con la izquierda.
Mientras el PP ha mostrado históricamente cautela con la Carta Magna, Vox lleva años reclamando cambios profundos: un modelo autonómico más centralizado y la ilegalización de partidos independentistas. La experiencia de los ejecutivos autonómicos y municipales sugiere que Abascal no abandonará sus banderas, incluso como vicepresidente.
La estrategia del miedo en el PSOE
Fuentes socialistas reconocen que el escenario de los 210 escaños puede ser una herramienta electoral útil. Los sondeos internos muestran que su electorado no se ha fugado a otras formaciones, sino que está desmovilizado. El miedo a una mayoría absoluta de la derecha podría reactivar a esos votantes descontentos con Pedro Sánchez.
“El miedo a Vox ya funcionó en las elecciones de 2023 y no tiene por qué no funcionar ahora”, comentan fuentes del PSOE.Sin embargo, admiten la dificultad de salir a campaña aceptando que los adversarios pueden ganar, y ganar por goleada.
El PP rechaza el marco del miedo
En Génova intentan no comprar ese discurso.
“Cómo está el Gobierno para que el miedo en 2023 fuera que no llegáramos a los 176 diputados y ahora sea que no sumemos 210”, reflexiona un cargo del PP.La formación de Alberto Núñez Feijóo niega que haya un debate interno sobre reformar la Constitución, defendiendo que los problemas de España no pasan por ahí y que cualquier cambio de calado debería contar con el PSOE.
Feijóo, como expresidente de Galicia, es un convencido autonomista y ha prometido templar las instituciones, devolverles la neutralidad y no sacar al adversario del campo de juego. La incógnita es qué opinará Santiago Abascal, cuya vehemencia en defensa de sus postulados es bien conocida.
¿Qué puede pasar si PP y Vox suman 210 diputados?
Una mayoría de dos tercios permitiría a la derecha reformar la Constitución, cambiar el modelo autonómico y redefinir el equilibrio institucional de España. También facilitaría la renovación de órganos como el CGPJ y el consejo de RTVE sin necesidad de consenso con la izquierda, alterando el statu quo político del país.
¿Por qué el PSOE usa el miedo a Vox como estrategia electoral?
Porque sus sondeos internos revelan que su electorado está desmovilizado, no fugado. El temor a una mayoría absoluta de PP y Vox puede ser el incentivo que lleve a los votantes descontentos con Sánchez a acudir a las urnas, replicando la fórmula que ya funcionó en 2023.
¿Está el PP dispuesto a reformar la Constitución con Vox?
El PP lo niega categóricamente. Génova sostiene que los problemas de España no requieren una reforma constitucional y que cualquier cambio de calado debería pactarse con el PSOE. Feijóo, autonomista convencido, choca con las tesis centralizadoras de Vox, lo que anticipa tensiones en una eventual coalición.