Con la llegada del otoño, miles de personas salen al monte en busca de setas, pero en Galicia llenar la cesta sin control puede salir caro. La normativa autonómica limita la recolección sin autorización a 2 kilos por persona y día, y superar esa cantidad puede transformar una actividad de autoconsumo en un aprovechamiento comercial sujeto a sanciones de hasta 1.000 euros.
¿Cuál es el límite legal para recoger setas en Galicia?
El Decreto 73/2020, que regula los aproveutamientos micológicos en la comunidad, establece que en los montes de gestión privada se considera recolección para consumo propio la recogida de setas silvestres permitidas siempre que no se superen los 2 kilos por persona y día. Esta modalidad debe tener una finalidad doméstica, no económica ni comercial.
Superar ese peso no implica simplemente llevarse más cantidad para uso personal. La administración entiende que, a partir de ese límite, existe un aprovechamiento comercial, lo que exige contar con la autorización expresa de la persona propietaria del terreno. La misma regla aplica cuando las setas no son silvestres.
¿Cuándo pueden multarte por recoger setas sin permiso?
La normativa distingue entre la recolección para autoconsumo y la que tiene fines comerciales. Pero incluso en el primer caso, hay terrenos donde el propietario ha establecido un acotamiento, es decir, una restricción al aprovechamiento micológico. En esas superficies, que deben estar debidamente señalizadas, se requiere autorización expresa con independencia de la finalidad de la recogida.
Antes de entrar en un monte conviene comprobar si existen señales de aprovechamiento restringido y quién gestiona el terreno. En los montes con un instrumento de ordenación o gestión forestal aprobado, la recolección también debe ajustarse a lo establecido en ese documento.
Las infracciones leves conllevan multas de 100 a 1.000 euros, en función de los costes de reposición del daño causado, que en ningún caso podrán superar los 10.000 euros.
Prácticas prohibidas al recoger setas
La legislación gallega no solo fija un límite de peso. Durante la recolección está prohibido remover el suelo de forma que se altere la cubierta vegetal, utilizar rastrillos, azadas u otras herramientas que dañen la parte vegetativa de las setas, y recoger ejemplares durante la noche.
El instrumento empleado para extraerlas no puede superar los 11 centímetros de longitud. Tampoco se permite recoger especies protegidas, deteriorar ejemplares que no vayan a ser recolectados ni transportar o almacenar las setas en bolsas de plástico o recipientes que reduzcan su permeabilidad.
¿Qué consecuencias tiene incumplir la normativa?
El incumplimiento de las condiciones del Decreto 73/2020 puede dar lugar a un procedimiento sancionador conforme al régimen previsto en la Ley de montes de Galicia y en la legislación estatal aplicable. La normativa contempla además el decomiso de los productos forestales obtenidos ilegalmente y de los instrumentos utilizados para cometer la infracción.
Salir al monte a por setas en Galicia exige algo más que conocer el límite de 2 kilos: también hay que respetar las restricciones del terreno, las condiciones de aprovechamiento y las prácticas de recolección establecidas por la ley. La vigilancia se intensifica en temporada alta, y las sanciones buscan proteger un recurso forestal de alto valor económico y ecológico.
Preguntas frecuentes sobre la recolección de setas en Galicia
¿Puedo recoger setas en cualquier monte gallego?
No. En los montes acotados o con gestión forestal aprobada, la recolección requiere autorización expresa del propietario, incluso para autoconsumo. Los terrenos restringidos deben estar señalizados.
¿Qué herramientas puedo usar para recoger setas?
El instrumento de extracción no puede superar los 11 centímetros de longitud. Están prohibidos rastrillos, azadas y cualquier herramienta que dañe la parte vegetativa de las setas.
¿Puedo transportar setas en bolsas de plástico?
No. La normativa prohíbe transportar o almacenar setas en bolsas de plástico o recipientes que reduzcan su permeabilidad.