Scaloni y el ajedrez del Mundial: estrategia que mueve mercados
Lionel Scaloni confirmó que Lionel Messi no será titular este sábado contra Jordania y que presentará un equipo con mayoría de suplentes y matices tácticos. Argentina ya aseguró el primer puesto del grupo y su rival quedó eliminado, pero el entrenador no regala minutos; los invierte. En un torneo que concentra la atención de mercados, patrocinadores y audiencias globales, cada partido es una oportunidad para calibrar la herramienta que puede definir el destino del campeonato.
¿Por qué Scaloni cambia el equipo si Argentina ya clasificó?
Argentina aseguró el primer puesto del grupo. Jordania quedó eliminado y ni una goleada le alcanzaría para clasificar como mejor tercero. Los tres puntos del sábado no cambian nada en la tabla. Pero Scaloni no piensa en la tabla; piensa en lo que viene cuando no hay margen de error.
A partir de los 16avos, el que pierde se vuelve a casa. Y los posibles rivales muestran estilos que van del ataque con balón al contragolpe letal. El entrenador quiere opciones reales para cada escenario, no solo nombres alternativos. Por eso, el partido contra Jordania tiene un valor que va más allá del resultado.
Emiliano Martínez será titular, pero el resto será prácticamente un equipo nuevo. Julián Alvarez ocupará el puesto de nueve que antes fue de Lautaro Martínez, y Nicolás Paz podría ser el delantero libre que antes ocupaba Messi. No se trata de cuidar titulares ni de dar minutos por caridad. Se trata de sumar variantes para los cruces que definen campeonatos.
¿Qué variantes tácticas probará Argentina contra Jordania?
Jordania juega con una línea de cinco defensores y delanteros rápidos para salir de contra. Ante un rival así, Argentina podría cambiar por momentos el esquema que usó en los dos primeros partidos, entre el 4-3-3 y el 4-4-2. Los ajustes no son solo de nombres, sino de manera de jugar y de pararse tácticamente.
Si vemos que estamos en dificultad, a veces un sistema implica cambiar. Hemos trabajado, el equipo sabe lo que hay que hacer. Puede ser un buen momento.
Scaloni dijo esto en la conferencia de este viernes en el AT&T Stadium. Es una lógica que cualquier gestor de riesgos reconocería: no puedes enfrentar todos los escenarios con la misma herramienta. Scaloni quiere que su equipo tenga respuestas para distintos problemas, porque en la fase eliminatoria los rivales no perdonan la falta de adaptación.
¿Cómo se adapta Argentina a los distintos estilos del Mundial?
Scaloni analiza los estilos que se ven en el torneo y no se hace ilusiones con un solo modelo de juego.
Estamos viendo diferentes maneras de jugar y al final todos tienen resultados. El que ataca con el balón, caso España o caso nuestro. El que juega de contra, que también le está yendo bien. Y el que se hace fuerte defensivamente; vimos Australia con Paraguay y son equipos que no le van a poner las cosas fáciles a nadie.
La idea que no cambia es clara: Argentina seguirá siendo un equipo protagonista, que maneje el trámite a partir de la tenencia, con dinámica en la mitad de la cancha, circulación rápida y el talento de sus delanteros. Pero Scaloni sabe que la diferencia en un Mundial también está en la solidez defensiva. El campeón saldrá del grupo de las grandes potencias, y no será el que más ataque, sino el que mejor cuide su arco.
¿Qué significa que el fútbol es un juego de ajedrez?
Para Scaloni, en el fútbol queda poco por descubrir. La clave está en elegir la mejor herramienta para cada momento. Es una filosofía que trasciende el deporte: en los mercados como en la cancha, no se trata de inventar, sino de adaptar lo que funciona al contexto que tienes delante.
Me parece increíble que todavía se hable de la Holanda del 74. Marcó una época y no fue campeón del mundo. Esa es una señal muy buena. Si está todo inventado no lo sé; creo que a muchas cosas les hemos cambiado el nombre. Es muy difícil inventar algo que nadie haya hecho y, además, hoy todo se ve. Uno puede proponer algo, pero el rival siempre tiene una manera de hacerte daño. El fútbol es un juego de ajedrez. Muchas cosas ya estuvieron antes.
Scaloni recordó una conversación con Jorge Burruchaga: No recuerdo qué término usamos y me dijo: La V corta: el 8, el 5 y el 10. Nosotros ahora les decimos interiores, mixtos... Y son las mismas cosas de hace años. Los nombres cambian, las posiciones evolucionan, pero la esencia se mantiene. Como en los negocios, donde las modas del management se renombran cada década pero los principios fundamentales persisten.
¿Quién puede ganar el Mundial 2026 según Scaloni?
Antes del torneo, Scaloni aseguró que al menos diez selecciones tenían posibilidades reales de salir campeonas. Sigue pensando lo mismo. Cuando le preguntaron qué rival prefería en la próxima ronda, respondió entre risas: Que el Mundial se termine mañana y seamos campeones del mundo. Luego volvió al análisis: Se están viendo cosas que siempre hemos dicho y se están cumpliendo: rivales muy difíciles.
Scaloni no es hombre de cábalas, aunque entra siempre a la cancha con el pie derecho y se persigna antes de cada partido. No le gusta hablar de candidatos ni poner a Argentina por encima del resto. Insiste en que será un Mundial muy parejo. Pero en el fondo está convencido: cuando llegue el momento de definir, las grandes potencias volverán a estar en la pelea. Y Argentina, para estar ahí, deberá estar preparada para enfrentar a cualquiera.
El partido contra Jordania cerrará la primera fase. El objetivo es puntaje ideal, arco en cero y un plantel en condiciones para cualquier desafío. Porque al final, el Mundial no siempre lo gana el que mejor juega ni el que más goles convierte. Lo gana el que mejor se adapta. Y Scaloni quiere que Argentina sea ese equipo.