Requisitos CBP para ingresar perros a EE.UU. desde México
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) emitió un recordatorio estricto para quienes cruzan la frontera desde México con perros. El mensaje es claro: sin microchip, formulario en línea y certificado sanitario, no hay entrada. Esta medida, impulsada por el Departamento de Agricultura (USDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), busca blindar la salud pública y el sector agropecuario estadounidense de plagas como el gusano barrenador y la fiebre aftosa. Para la comunidad expatriada y los viajeros frecuentes, cumplir con estos protocolos es obligatorio para evitar contratiempos logísticos en la frontera.
¿Cuáles son los requisitos del USDA para ingresar perros a EE.UU.?
El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del USDA exige un certificado sanitario oficial para los perros que provienen de países con presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo. Este documento, emitido por un veterinario del gobierno o profesional autorizado en México, debe acreditar dos puntos fundamentales. Primero, que el animal fue inspeccionado en busca de la plaga en los cinco días previos al viaje. Segundo, que está libre del gusano o, en caso de infección, que recibió tratamiento y cuarentena hasta su recuperación. Timothy Lacasse, director de Programas Agrícolas de la CBP, afirmó que estas medidas buscan evitar la propagación de plagas que afectan a las personas y al ganado.
¿Qué pide el CDC para la importación de mascotas desde México?
Para evitar el ingreso de la rabia al país norteamericano, el CDC exige el CDC Dog Import Form, un formulario que se completa en línea antes del viaje. Además, el perro debe cumplir tres condiciones: tener al menos seis meses de edad, contar con un microchip de identificación y encontrarse clínicamente sano, sin heridas ni lesiones. Los viajeros pueden usar la herramienta Dog Importation Navigator del CDC para verificar los requisitos según el país de vacunación y los lugares visitados en los últimos seis meses. Si el animal proviene de una zona de alto riesgo sin vacunación correspondiente, el ingreso queda descartado.
¿Cómo protegen estas normas al sector agropecuario y al comercio?
Más allá de la rabia, las autoridades buscan frenar la fiebre aftosa, una enfermedad que podría devastar la industria ganadera y afectar los mercados. El APHIS indica que los perros que lleguen desde países con esta enfermedad deben tener el pelaje y la cama completamente limpios, sin restos de tierra, heno o paja. Una vez en territorio estadounidense, el animal debe ser bañado de inmediato y mantenerse alejado del ganado durante cinco días. Esta medida, aunque no requiere certificado veterinario, es obligatoria para resguardar una industria que mueve miles de millones de dólares. La integración comercial y el libre tránsito requieren estas barreras sanitarias para operar sin riesgos sistémicos.
¿Qué ocurre si no se cumple con la normativa de la CBP?
La CBP hará cumplir estrictamente estos requisitos en los puertos de entrada. Quienes no cumplan con las normas del CDC o del USDA no podrán ingresar con sus perros a Estados Unidos. Para los perros que ingresan con fines comerciales, como venta o adopción, el USDA exige requisitos adicionales. Los viajeros deben portar toda la documentación veterinaria para acreditar el estado de salud del animal si las autoridades lo solicitan, garantizando así la transparencia en el proceso.
¿Dónde verificar los requisitos antes de viajar con mascotas?
El gobierno estadounidense recomienda consultar el sitio oficial Screwworm.gov para conocer el estado de las plagas. Además, la herramienta Dog Importation Navigator del CDC permite revisar los requisitos específicos según el itinerario del viajero.
¿Las reglas aplican para perros estadounidenses que regresan?
Sí. Las medidas de la CBP aplican por igual para los perros de origen estadounidense que regresan tras un viaje al extranjero. Deben cumplir con los mismos protocolos sanitarios y de documentación que los perros extranjeros.