El Congreso mexicano se prepara para votar la Ley de Economía Digital, una iniciativa que promete transformar la forma en que los ciudadanos pagan bienes y servicios. Sin embargo, diputados de los seis grupos legislativos han lanzado una advertencia clara: la Secretaría de Hacienda, el Banco de México (Banxico) y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) deben definir reglas y mecanismos precisos antes de eliminar el uso de efectivo en sectores clave. El riesgo, señalan, es que la transición hacia pagos digitales excluya a millones de mexicanos, especialmente a los más vulnerables.
¿Por qué preocupa la eliminación del efectivo en México?
La propuesta, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca impulsar los pagos digitales y mejorar la infraestructura de cobro en el país. Pero los legisladores temen que el uso obligatorio de medios digitales deje fuera a sectores enteros de la sociedad que aún dependen del efectivo para sus transacciones diarias. La discusión no es solo técnica, es profundamente social.
Diputados exigen transparencia sobre los sectores afectados
El diputado Jericó Abramo Masso, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue contundente: Hacienda ya sabe cuáles son los sectores que deberían dejar de usar efectivo, pero no ha compartido esa información con el Congreso. Abramo exigió que los legisladores conozcan los detalles antes de votar, para poder informar a la ciudadanía sobre el alcance real de la norma.
“No me aclararon cuáles van a ser los sectores; dicen que van a aplicarlos en 15 días, pero yo creo que al final del día ya saben cuáles son. Sí es importante saber qué sectores, para poder informarle a la ciudadanía cómo viene la norma”, declaró Abramo.
La falta de claridad genera incertidumbre, no solo entre los legisladores, sino también entre los ciudadanos que podrían verse afectados por la medida.
El riesgo de exclusión financiera: adultos mayores en la mira
La diputada Patricia Flores, de Movimiento Ciudadano, puso el dedo en la llaga: la ley no debe generar exclusiones en el sistema financiero, especialmente hacia grupos vulnerables como los adultos mayores. Flores cuestionó la lógica de convertir los pagos digitales en la única alternativa, cuando aún hay millones de mexicanos que no tienen acceso o familiaridad con estas herramientas.
“¿Cómo hacemos esa transición sin dejar atrás a millones de mexicanos? Una cosa es promover los pagos digitales y otra muy distinta es convertirlos en la única alternativa”, señaló Flores.
La diputada también cuestionó los criterios de la ley: ¿qué significa realmente “sector estratégico”? ¿Por qué esos criterios no están claramente definidos en el texto legal? Preguntas que, hasta ahora, no tienen respuesta.
El problema no es infraestructura, es adopción cotidiana
José Antonio Peña Merino, titular de la ATDT, ofreció una perspectiva distinta: el problema no es la falta de infraestructura, sino la falta de uso cotidiano. Puso como ejemplo a CoDi, el sistema de cobro digital que, a pesar de operar desde hace siete años, no ha logrado despegar en adopción.
Peña Merino explicó que la estrategia para revertir esta situación incluye la homologación de aplicaciones bancarias y la exención en el consumo de datos celulares. Su argumento es que la digitalización de los pagos reduce las barreras de participación en la economía formal y amplía la autonomía económica de las personas.
“La infraestructura ya ha sido construida a lo largo de muchos años y fortalecida por el Banco de México; sin embargo, el problema principal es de adopción”, concluyó Peña Merino.
¿Qué sigue para la Ley de Economía Digital?
La votación está próxima y la presión sobre Hacienda y Banxico aumenta. Los legisladores quieren respuestas concretas antes de aprobar una ley que podría cambiar la forma en que los mexicanos manejan su dinero. La pregunta central sigue siendo la misma: ¿cómo modernizar el sistema de pagos sin dejar a nadie atrás?
Para Panamá, un país con una economía profundamente dolarizada y digitalizada, el caso mexicano ofrece lecciones valiosas sobre los desafíos de la inclusión financiera y el equilibrio entre innovación y equidad social.
Preguntas frecuentes sobre la eliminación del efectivo en México
¿Qué sectores podrían dejar de usar efectivo en México?
Los legisladores aún no han recibido la lista oficial de sectores que dejarían de usar efectivo. Hacienda ha indicado que la aplicación comenzaría en 15 días, pero los detalles no han sido compartidos con el Congreso.
¿Cuál es el principal riesgo de eliminar el efectivo?
El principal riesgo es la exclusión financiera de grupos vulnerables, como adultos mayores y personas sin acceso a tecnología, que dependen del efectivo para sus transacciones diarias.
¿Por qué no ha despegado CoDi en México?
Según la ATDT, el problema no es de infraestructura sino de adopción. A pesar de operar desde hace siete años, CoDi no ha logrado un uso masivo, lo que refleja la falta de hábito en el uso de pagos digitales.