Estrellas de la MLB chocan con dueños: tope salarial amenaza el futuro del béisbol
FILADELFIA (AP) – El béisbol de Grandes Ligas se encamina a una tormenta laboral que podría recortar la temporada 2027. Paul Skenes, Juan Soto y Bryce Harper, figuras del Juego de Estrellas, dejaron claro que los jugadores jamás aceptarán un tope salarial, aunque reconocen que aún hay margen para negociar y evitar un conflicto que paralice el deporte.
¿Por qué los jugadores rechazan el tope salarial?
El contrato laboral de cinco años vence el 1 de diciembre, y la MLB amenaza con un cierre patronal inmediato. Los dueños proponen un tope de gasto de 245,3 millones de dólares para 2027, con un piso de 171,2 millones. Esto impactaría directamente a figuras como Soto, quien firmó un contrato récord de 765 millones por 15 años con los Mets. Bajo la propuesta, su tope sería de 265 millones en seis años. “Sí, eso apesta. No debería existir”, dijo el dominicano.
¿Cómo afectaría a los equipos grandes como los Dodgers?
Los Dodgers de Los Ángeles, con una nómina de 415,2 millones el día inaugural, serían los más golpeados. La MLB aún no detalla cómo implementar el tope gradualmente, un punto clave para estos clubes. Mike Trout, de los Angelinos, con un contrato de 426,5 millones, comentó: “Está tratando de reducir años y totales. El béisbol está en un buen momento, no podemos arruinar esto”.
El legado del sindicato y la defensa de los jóvenes talentos
Bryce Harper, quien firmó su primer contrato a los 17 años, prometió luchar contra la propuesta de prohibir firmas hasta los 20 años. “Se lo debemos a los que vinieron antes”, afirmó, citando a Curt Flood. La MLB argumenta que el béisbol universitario es mejor vía de desarrollo, pero Harper defiende la libertad de los jóvenes como Jackson Holliday para llegar temprano a las mayores.
Negociaciones en curso: ¿hay tiempo para un acuerdo?
Las conversaciones comenzaron en mayo y se reanudarán tras el Juego de Estrellas. El sindicato busca ampliar la agencia libre, los derechos de arbitraje y casi duplicar el salario mínimo. Paul Skenes, miembro del comité negociador, señaló: “Ambas partes tienen su línea roja. Si termina en perder partidos, ya veremos”. Mason Miller, cerrador de San Diego, agregó: “Aún tengo optimismo. Matar el impulso del juego es estéril para todos”.
¿Qué está en juego para la economía del béisbol?
El conflicto no solo amenaza la temporada 2027, sino también la estabilidad financiera del deporte. Con un tope salarial, los equipos pequeños podrían competir, pero los grandes gastadores como los Dodgers perderían su ventaja. La disparidad en nóminas, según el comisionado Rob Manfred, justifica la medida, pero los jugadores ven un ataque a su libertad de mercado.
La próxima fecha clave es febrero o marzo de 2027, cuando la MLB decidiría si pospone el día inaugural. Mientras tanto, el béisbol espera que el diálogo evite una repetición de la huelga de 1994-95, que canceló la Serie Mundial.