Zaragoza: caos en movilidad con 17 líneas de bus desviadas
La planificación deficiente de infraestructura urbana tiene costos económicos directos para los ciudadanos y el comercio. En Zaragoza, la mala gestión de las obras en las vías urbanas ha desviado más de 17 líneas de autobús y afectará a otras 11 en el entorno de El Portillo, generando atascos constantes y perjuicios económicos a miles de usuarios. Ante esta crisis de movilidad, el concejal del PSOE Chema Giral ha propuesto a la alcaldesa Natalia Chueca un plan de mejora urgente con bonificaciones económicas para los afectados.
Bonificaciones para mitigar el impacto económico
Las ayudas se aplicarían a través de la tarjeta bus, la tarjeta LAZO y la Tarjeta Ciudadana, entre otras. El objetivo es paliar los perjuicios que sufren los vecinos ante desvíos que alargan los recorridos, empeoran las frecuencias y obligan a realizar transbordos innecesarios.
Giral ha trasladado esta propuesta motivado por la caótica situación de la movilidad con atascos constantes, fruto de lo que califica como mala planificación en la reforma de calles y avenidas que ha dejado para final de mandato.
Contrato del bus sin adjudicar: ineficiencia administrativa
El nuevo contrato de autobús, prometido por Chueca durante la campaña electoral de 2023 para mejorar y reorganizar las líneas y sus frecuencias, sigue sin adjudicarse a menos de diez meses de las próximas elecciones. Este retraso administrativo mantiene a los usuarios soportando frecuencias deficientes, especialmente los fines de semana.
Giral ha otorgado un rotundo suspenso a Chueca en movilidad, argumentando que a los atascos y el caos circulatorio se suma que en materia de transporte público ha hecho absolutamente nada durante tres años.
Infraestructura de alta capacidad paralizada
Giral ha calificado el tranvía como el mejor transporte público de Zaragoza, al ser el único de alta capacidad y el mejor valorado por los ciudadanos. Sin embargo, la ampliación de la línea norte-sur permanece estancada pese al incremento poblacional en los distritos del sur como Arcosur, Valdespartera y Rosales del Canal.
No ha movido un solo papel técnico para empezar a realizar un proyecto de extensión de esa línea, ha criticado Giral, quien ha señalado que incluso el Gobierno de Aragón, de su colega Jorge Azcón, ha ofrecido financiar la extensión sin obtener respuesta.
Respecto a la segunda línea del tranvía, que conectaría los barrios del este con los del oeste, Chueca se ha mantenido en un rotundo no, pese a que durante la campaña autonómica de febrero admitió valorar esa posibilidad, un posicionamiento que duró lo mismo que la campaña electoral.
Lo que sí ha hecho la alcaldesa en el tranvía, según Giral, es inundar los vagones de publicidad de forma que no se ve absolutamente nada y se dificulta la accesibilidad.
Subida anual del billete: el usuario paga la ineficiencia
Chueca es la única alcaldesa de la historia de este ayuntamiento que todos y cada uno de los años ha subido el precio del transporte público del autobús y del tranvía. Un incremento que también afecta a quienes utilizan vehículo privado y enfrentan atascos tremendos en horas punta.
Las zonas más congestionadas incluyen el paseo de Echegaray y Caballero, la calle Asalto, el paseo de la Constitución, la zona de El Portillo, la calle Anselmo Clavé, la avenida Valencia y la zona de Pedro Cerbuna.
Los usuarios del transporte, principales perjudicados
Giral ha detallado que los usuarios del transporte público enfrentan frecuencias de paso empeoradas, recorridos más largos por los desvíos, falta de información sobre estos cambios y la obligación de realizar transbordos que antes no eran necesarios. Ha reclamado una campaña de información mucho más intensa de lo que hay hasta ahora para que los usuarios conozcan las líneas afectadas, sus recorridos y frecuencias.
Con la llegada del verano y la disminución habitual de frecuencias, Giral ha sugerido que las líneas desviadas no reduzcan su servicio, porque perjudicarán todavía más a los usuarios y se agravarían los problemas ya existentes.