Canciller alemán Friedrich Merz exige a China prácticas comerciales más justas durante visita oficial
El canciller alemán Friedrich Merz llevó a cabo una visita estratégica a China esta semana, combinando diplomacia con críticas directas sobre las prácticas comerciales chinas que afectan la competencia global. Durante su encuentro en Beijing, Merz planteó demandas específicas que podrían transformar las relaciones económicas bilaterales.
Demandas concretas para equilibrar el comercio bilateral
En un discurso ante el Consejo Asesor Empresarial Germano-Chino, con la presencia del primer ministro chino Li Qiang, Merz fue más específico que otros líderes occidentales en sus críticas. El canciller solicitó tres medidas clave:
- Reducción de subsidios a fabricantes chinos nacionales
- Revaluación del renminbi para permitir una competencia más equitativa
- Garantías de continuidad en exportaciones de materias primas críticas
"En vista de las incertidumbres causadas por la política aduanera que vemos en todo el mundo", declaró Merz dirigiéndose directamente a Li, "ahora podemos dar un ejemplo diferente mediante la fiabilidad y la seguridad de las relaciones económicas entre nuestros dos países".
Resultados tangibles: acuerdo millonario con Airbus
La diplomacia alemana rindió frutos inmediatos. China se comprometió a encargar hasta 120 nuevos aviones al gigante aeroespacial europeo Airbus, un acuerdo que representa miles de millones de euros para la industria europea.
"Después de hoy, soy muy optimista", declaró Merz tras las conversaciones con Xi Jinping. "Este es un buen camino para las relaciones germano-chinas, tanto en los próximos meses como en los próximos años".
Contexto geopolítico y tensiones comerciales
La visita se produce en un momento de crecientes tensiones entre Europa y Estados Unidos. La Unión Europea pausó la aplicación de su acuerdo comercial con Washington después de que la Corte Suprema declarara ilegales los aranceles de Trump.
Xi Jinping, por su parte, ha intensificado los esfuerzos para consolidar lazos con socios occidentales que se sienten alienados por la administración Trump. "Cuanto más caótico e interconectado se vuelve el mundo, más deben reforzar China y Alemania su comunicación estratégica", declaró el líder chino.
Delegación empresarial de alto nivel
Merz estuvo acompañado por directivos de más de 20 empresas alemanas, incluyendo Volkswagen, BMW y Siemens. La agenda incluyó reuniones con Mercedes-Benz en Beijing y una visita a Unitree Robotics en Hangzhou, demostrando el enfoque en sectores tecnológicos avanzados.
Desafíos estructurales en la relación bilateral
Las relaciones germano-chinas enfrentan tensiones crecientes. En 2023, Alemania redefinió a China como "socio, competidor y rival sistémico", implementando medidas para reducir la dependencia de productos chinos.
Los datos revelan el desafío: las empresas alemanas han visto erosionarse constantemente sus ganancias en China mientras las compañías chinas ganan cuota de mercado globalmente. Esto se traduce en la pérdida de miles de empleos industriales alemanes mensualmente.
"China fue un motor de la prosperidad alemana en décadas pasadas", explica Noah Barkin, experto de Rhodium Group. "Ahora representa la mayor amenaza externa para el bienestar económico de Alemania".
Posiciones sobre Ucrania y Taiwán
Los líderes también abordaron temas geopolíticos sensibles. Xi reiteró la posición china de resolver el conflicto ucraniano mediante "diálogo y negociación", evitando culpar directamente a Rusia.
Merz declaró haber expresado la oposición alemana a cualquier uso de fuerza militar china contra Taiwán, marcando límites claros en las relaciones bilaterales.
Esta visita representa un ejercicio de equilibrio diplomático crucial, donde Alemania busca mantener acceso a mercados chinos mientras protege sus intereses económicos nacionales en un contexto de creciente competencia global.